sábado, 26 de marzo de 2011

Crisis de las gasolineras en Argentina


Con los dedos cruzados. Así viajó recientemente esta cronista durante un trayecto en automóvil entre las ciudades de Córdoba y Rosario, dos de las principales ciudades de Argentina, en el centro del país.

El pedido de suerte era para que no se acabara el combustible del vehículo en medio de la calurosa ruta.

No fue falta de previsión lo que causó el problema: en Argentina –un país con una superficie de más de 2,5 millones
 de km2- hay larguísimos trechos de cientos de kilómetros sin una sola estación de servicio.

Las cifras muestran que esta angustiante experiencia reciente no es casual: desde 2003, en el país cerraron más del 30% de las gasolineras.

Solamente en 2010 dejaron de funcionar 250 estaciones por falta de rentabilidad. Ahora, quedan 4.400 en todo el país, pero -según la Asociación de Estaciones de Servicio (AES)- el 20% corre riesgo de cerrar.

El vocero de la AES, Luis María Navas, le dijo a BBC Mundo que el principal motivo de los cierres es la falta de rentabilidad, generado por un problema básico: la escasez de combustible en Argentina.

Desde 2010, el país –que históricamente era un exportador de gasolina- se ha visto en la necesidad de importar el combustible para satisfacer su mercado interno, debido a la baja en la producción local.

Ya no es negocio
La caída en la oferta de combustible y el aumento en la demanda llevaron a que el gobierno de Cristina Fernández ordenara el congelamiento de los precios de la gasolina para evitar grandes escaladas de precios

Eso limitó los márgenes de ganancia de las estaciones. Además, las compañías petroleras impusieron cupos sobre el abastecimiento, lo que dejó a muchas gasolineras sin suministro.

Las más perjudicadas son las estaciones de servicio más chicas, que son franquicias y están en manos de pequeñas y medianas empresas (Pymes). Éstas representan más del 50% del sector.

"Las petroleras tienen sus propias grandes estaciones y las priorizan a la hora de suministrar combustible", explicó Navas.

Según el portavoz, en la actualidad hay unas 900 estaciones que corren riesgo de cerrar.

Se las conoce como gasolineras "blancas", ya que eran franquicias cuyo contrato venció y actualmente no tienen conexión con ninguna de las empresas de petróleo.

Consecuencias

¿Qué pasará si esta tendencia se mantiene y siguen cerrando las estaciones de servicio en Argentina?
Según los expertos, sólo quedarán en pie aquellos locales que mantienen una fuerte demanda y, por ende, continúan siendo redituables.

Así, es probable que sigan sobreviviendo las estaciones de servicio en las grandes ciudades y desparezcan aquellos surtidores en lugares remotos.

BBC Mundo intentó dialogar con las autoridades argentinas para saber si planean implementar alguna política para revertir esta situación, pero la Secretaría de Energía -responsable del área- se rehusó a hablar sobre el tema.

Según la AES, las estaciones de servicio son el único sector "crítico" de la economía argentina que no recibe subsidios del Estado.

Ante este panorama, lo más probable es que en el futuro haya cada vez más automovilistas viajando por Argentina con los dedos cruzados

Fuente: bbcmundo

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