jueves, 12 de julio de 2012

Desprotegidos ante gigantes del sur


VENEZUELA. Precios bajos, altos costos de producción, exceso de controles, escasez de insumos, vialidad y servicios en mal estado, amenazas de expropiaciones e invasiones y el clima adverso son las dificultades que afronta el agro venezolano para ser competitivo. La noticia del ingreso al Mercosur le cayó como un balde de agua fría a los productores que aún luchan por recuperarse de la mala racha de los últimos tres años y que ha acentuado la dependencia de las importaciones, debido a que la producción no termina de germinar para cubrir la totalidad de la demanda interna. El sector agrícola y agroindustrial se enfrentan al ingreso al bloque en las peores condiciones. La producción de alimentos en Venezuela se redujo 6,9% en el primer trimestre de este año, según el BCV.

Aunque los productores luchan por recuperar las hectáreas perdidas de maíz, arroz y sorgo y de oleaginosas como el girasol y la soya en los últimos años, los resultados no son los esperados y la dependencia de las importaciones continúa. En azúcar, el déficit llega a más de 800.000 toneladas que deben traerse del exterior y la producción de maíz amarillo y
blanco, para alimentos balanceados para animales y el procesamiento de harina precocida, no alcanza y hay que comprarla a otros países.

La promesa de levantar el cultivo de café también está en el limbo, a 40 días para la entrada de la cosecha, los caficultores aún no reciben los recursos ni los insumos.

En carne y leche, los ganaderos se quejan de los altos costos de producción y el rezago en los precios controlados. Productores agropecuarios de Fedenaga afirman que 50% del consumo de carne se atiende con ganado y carne congelada importada, y se mantiene el déficit de leche cruda, además de que 100% de la leche en polvo que se vende en el país se trae del exterior.

En el sector agroindustrial la situación es similar. La regulación de precios, la restricción para adquirir divisas al cambio oficial, las leyes laborales y las nuevas cargas fiscales y parafiscales hacen poco competitiva la producción de alimentos.

Adicionalmente, desde hace más de 4 años está prohibida la exportación de harina y ahora se hace desde Colombia, y otros alimentos básicos debido al déficit interno. De un país que exportaba 100.000 y 200.000 toneladas de arroz a países como Colombia, ahora Venezuela busca quién tiene arroz en el mundo para suplir el faltante.

Asimetrías con el sur


Gustavo Moreno, ex presidente de Fedeagro
, recuerda que hace seis años cuando se analizó en el gremio el tema del Mercosur con el entonces ministro de Comercio, Gustavo Márquez, se solicitó incorporar al sector agrícola a las negociaciones y se propuso que se aplicaran todas las salvaguardias comerciales posibles para proteger y fortalecer la producción nacional.

"Todas las integraciones deben considerar la situación de los países más débiles, ahora estamos dejando la CAN donde teníamos similitudes entre las naciones para entrar a un bloque totalmente asimétrico. En Mercosur, Uruguay y Paraguay ya se sienten atropellados por Brasil y Argentina y ahora ingresa Venezuela no por su potencial productor de alimentos sino por la chequera que tiene para comprar", alerta Moreno.

Sostiene que la producción de cereales en esos países está basada en transgénicos, mientras que en Venezuela no se permite este tipo de cultivos aunque se está importando.

"Este año pudo haber sido vital la siembra de maíz contando con material o semilla transgénica porque hubiese permitido una disminución de los costos de producción a la par de los países del Sur y un mejor manejo agroeconómico", dice al indicar que todo el pollo que se importa de Brasil y la soya es producida con material transgénico.

"Si nos vamos a integrar, queremos que se haga en igualdad de condiciones", agrega Moreno.

La inflación es otro de los factores en contra, puesto que en el Sur llega a un dígito y en Venezuela está por encima de dos dígitos. "En estos momentos es cuando el Ejecutivo de una forma seria y no política debería convocar a todo el sector privado sin distingo político para que podamos trabajar en función de lo que significa este impacto", exhorta el productor agrícola del estado Portuguesa.

Moreno insiste en que los sectores sensibles que ahora serán los verdaderos perdedores de esta integración, requieren una protección y compensación urgente del Ejecutivo para evitar que desaparezca.

Contrarreloj

Eduardo Porcarelli, profesor de posgrado de Derecho Económico y de la Integración de la UCV, advierte que el sector agroindustrial no está preparado para enfrentar la integración con los gigantes del sur que son una potencia en el área. Señala que asumir este bloque sin preparar a los productores nacionales y sin unas políticas públicas adecuadas que permitan en el corto plazo recuperar la producción y la rentabilidad del agro se podría poner en riesgo muchos rubros sensibles que tenderán a desaparecer. Indica que en 2011, Venezuela importó de los países del Mercosur más de 1,92 millardos de dólares en productos agrícolas y alimenticios, mientras que sólo exportó en promedio 23.649 dólares.

Destaca que de Argentina el principal producto que se importó el año pasado fue grasas y aceites animales y vegetales como soya, lo que constituyó 14% de las compras a ese país, el segundo producto que más se compró fue leche y productos lácteos que representaron 9,83%, los cereales con 7,47% del total de las importaciones agrícola, semillas y frutos oleaginosos 4,79% y preparaciones a base de cereales como harina de almidón y productos de pastelería 4,06%, las carnes significaron 3% del mercado y las hortalizas 1,32%.

Las compras a Brasil básicamente están lideradas por el rubro de ganado con 18% de participación, carnes congeladas con 5, 73 % , confitería y azúcar 3,09% y café 1,28%. De Paraguay se adquiere carnes y despojos comestibles que representaron 36,99% del comercio con ese país, soya con 16%, semillas y frutos oleaginosos 13% y cereales como el maíz con 9,28%. Las compras a Uruguay fueron de carnes y despojos comestibles con 9,20% del total de alimentos que se importan de ese país, y leche y productos lácteos derivados 9,01%, crema de leche 8,59, quesos y requesón 7,49% y cereales trigo 3,42%.

El especialista en integración y comercio exterior, Eduardo Porcarelli, refiere que la integración dejará desprotegida a la agricultura y agroindustria nacional, puesto que este bloque no tiene mecanismos de salvaguardia comerciales entre los países miembros y Argentina y Brasil son unas potencias productoras de alimentos.

"Existe el acuerdo 59 que tenía el compromiso de liberar frente al Mercosur y tener algunos productos protegidos, pero con la adhesión completa de Venezuela a este bloque, ese convenio vence el 1° de enero de 2014, por lo que el país tendría entre este momento y esa fecha para aplicar un plan rápido de salvaguardias y de protección para poder incentivar la producción nacional, o quedarán a merced de un bloque poderoso que arropará a la débil agricultura venezolana", reitera Porcarelli.

El profesor de la UCV recomienda diálogo inmediato entre el Gobierno y todos los sectores involucrados para poder negociar los productos que deben ampararse bajo el acuerdo 59, mientras dura su vigencia por año y medio.

Recuerda que en este acuerdo Venezuela manifestó que se podrían proteger productos sensibles como carne, queso, cebollas, ajos, naranjas, mandarinas y otros cítricos, maíz, manteca, cacao, galletas, batatas, papas, jugos, mayonesa, jamones, leche, nata, mantequilla, arroz, harina de maíz, almidón de maíz, sorgo, aceites, embutidos de carne y otros.

"Este acuerdo tiene la posibilidad de aplicar medidas especiales y de salvaguardia para el sector agrícola que se pueden aún utilizar para aquellos productos sensibles

Fuente: el-nacional.com

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