lunes, 8 de octubre de 2012

Cómo trabajar tres semanas corridas sin poder denunciarlo


Santo Domingo. Los empleados no se atreven a quejarse por temor a perder el empleo. La planta ha prohibido cualquier tipo de reunión que se parezca a un sindicato y los obreros de planta y de las áreas de producción viven en medio de la incertidumbre, pues saben que no tienen otra opción. 

Están conscientes de que sus días y noches pasan entre la esclavitud moderna del capitalismo salvaje, aquel que antepone el capital al ser humano.

Este es el panorama que describe Julio Pérez (nombre ficticio), quien bien podría trabajar en cualquier empresa dominicana (cervecera, jabones, construcción, ron, jugos, leche, pastas y alimentos diversos). Él y sus compañeros trabajan tres semanas corridas. El día libre que tienen es un domingo cada 21 días, pero es para mantenimiento de maquinaria. Lo que narra contradice toda la lógica que establece el Código de Trabajo.

Aunque parezca
increíble, Julio trabaja durante una semana en horario nocturno, de domingo al lunes, y el mismo día que termina una jornada de 10:00 de la noche a 6:00 de la mañana se inicia la siguiente semana de trabajo de 2:00 de la tarde a 10:00 de la noche, es decir con un período de descanso de ocho horas. No obstante, al terminar esa semana a las 10:00 de la noche del domingo, el lunes se inicia un nuevo ciclo a las 6:00 de la mañana que se extiende hasta el sábado a las 2:00 de la tarde, y es entonces cuando hay derecho a un domingo de descanso para luego repetir el círculo de trabajo de 21 días ininterrumpidos.

“Antes trabajábamos en tres horarios distintos, de manera rotativa por semana, pero teníamos los sábados y domingos libres”. Ahora todo cambió y nadie se atreve a exigir sus derechos”, manifestó el trabajador, quien se vio obligado a abandonar sus estudios a causa de la inestabilidad en su horario de trabajo.

Julio cuenta que el temor se debe a la manera intimidante en que son tratados los empleados por los supervisores, que los hace pensar que ante cualquier acto de aparente rebeldía podrían perder su trabajo.

Dice que las horas nocturnas solo le rentan un máximo RD$380 en la quincena pero, igual que las horas trabajadas los fines de semana, no se trata de un trabajo opcional sino que forman parte de sus obligaciones con la empresa para la que trabaja, a pesar de que el contrato que firmó cuando ingresó no contempla el trabajo los domingos.

El vicepresidente ejecutivo de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), Rafael “Pepe” Abreu, explica que algunas empresas rotan los horarios para convertir los feriados en parte de la jornada regular de trabajo y evitar pagar-los como días libres.

El artículo 147 del Código de Trabajo establece un máximo de 44 horas a la semana, ocho horas por día de lunes a viernes y cuatro horas los sábados. 

Los trabajadores de las empresas mencionadas en este artículo trabajan ocho horas los siete día de la semana, lo que suma 56 horas, doce adicionales a lo establecido en el código, sin que estas sean remuneradas como horas extras. 

Esta situación no solo viola el artículo 147, sino el 156 que establece que las horas de trabajo rendidas en exceso de la jornada normal y en los días declarados legalmente no laborables deben ser pagadas al trabajador, sin excepción alguna, y el 163 que cita que todo trabajador tiene derecho a un descanso semanal ininterrumpido de treinta y seis horas.

CÓDIGO DE TRABAJO

Si el trabajador presta servicio en el período de su descanso semanal, puede optar entre recibir su salario ordinario aumentado en un ciento por ciento o disfrutar en la semana siguiente de un descanso compensatorio igual al tiempo de su descanso semanal. 

IMPLICACIONES EN LA SALUD DEL EMPLEADO

El neurólogo José Silié Ruiz destaca que el ritmo de trabajo en horarios irregulares y sin suficiente margen de descanso produce un agotamiento mental conocido como “surmenage” o fatiga crónica, que termina reduciendo el rendimiento del trabajador.

“El cerebro puede adaptarse a que el cuerpo trabaje de noche y duerma de día, pero lo que no asimila son los cambios tan constantes del horario de sueño”, explica el especialista.

El vicepresidente ejecutivo de la CNUS, Pepe Abreu señaló que los trabajadores pueden denunciar situaciones de explotación laboral de ese tipo a través una central sindical para que esa entidad la tramite al Ministerio de Trabajo, sin que quede expuesta la identidad del trabajador
 Fuente: Listin Diario

0 comentarios:

Publicar un comentario

Dejanos tu opinion

 
Design by Wordpress Theme | Bloggerized by Free Blogger Templates | Grocery Coupons