miércoles, 6 de noviembre de 2013

El auge de las casas de empeño de alto nivel



Cuando Heather Robinson necesitó dinero para lanzar una línea de indumentaria deportiva, acudió a un prestamista poco habitual y le ofreció como colateral una de sus posesiones más valiosas: una escultura de bronce de un torso desnudo.

Robinson, que dirige una organización sin fines de lucro en Washington, llevó la estatua de unos 40 centímetros el mes pasado a una firma de Nueva York llamada Borro Inc., que inmediatamente le transfirió US$15.000. La tasa de interés: 3,99% mensual, o hasta 23,9% por el período de préstamo de seis meses

Borro y otros prestamistas que reciben objetos como colateral —básicamente casas de empeño de alto nivel— son una parte pequeña pero en expansión del sistema de préstamos en las sombras. Desde 2008, a medida que los bancos comerciales redujeron sus préstamos a las pequeñas empresas, estos prestamistas alternativos ayudaron a llenar el vacío.

En algunos estados de Estados Unidos, los prestamistas colaterales pueden cobrar tasas de interés que superan el 200% anual porque el negocio no se rige por leyes bancarias tradicionales. La ventaja para los prestatarios es que no hay que presentar antecedentes crediticios y hay poco papeleo.

Por lo tanto, algunos emprendedores le están entregando posesiones valiosas—candelabros de Baccarat, obras de Picasso, Maseratis, e incluso esposas que pertenecieron a Houdini— a Borro y otros prestamistas para financiar negocios que históricamente eran financiados por préstamos convencionales, tarjetas de crédito, o no se financiaban.

En el caso de Robinson, Borro conocía la escultura de Elizabeth Catlett: la había empeñado antes para financiar eventos caritativos.

Borro es el mayor de esta nueva clase de prestamistas que usan colateral, ya que prestó más de US$100 millones desde que abrió sus puertas en Inglaterra en 2009.

Competidores como iPawn Inc. y Pawngo prestaron en conjunto decenas de millones de dólares.

"Si sigue siendo tan difícil para los consumidores y las empresas acceder al crédito, creemos que esto puede convertirse en una industria de miles de millones de dólares", afirma Paul Lee, socio de Lightbank, una firma de capital de riesgo que invirtió US$3 millones en Pawngo, con sede en Denver.

En 2012, luego de luego de recaudar US$26 millones, Borro abrió una oficina en Manhattan, con amplias vistas y sus paredes adornadas temporalmente con cuadros prestados de Andy Warhol.

En un año, sostiene el presidente ejecutivo de Borro Paul Aitken, el negocio creció más del doble. La mitad de los clientes son pequeñas empresas, y sus préstamos van en promedio de US$10.000 a US$15.000, y hasta más de US$1 millón.

"Los bancos les están prestando a las firmas con 50 a 500 empleados", indica Aitken. "¿Quién se ocupa de las que tienen entre uno y 50 empleados?".

Estos prestamistas son muy distintos a las casas de empeño tradicionales, que suelen prestar US$100 a US$150, según la asociación de su industria, con personas que buscan empeñar oro u otros bienes para llenar el tanque de gasolina o pagar la renta.

En cambio, estas nuevas casas de empeño de alto nivel suelen operar con una presencia en línea y una oficina corporativa, donde los prestatarios envían sus objetos o acuden en persona con una cita previa cuando se trata de artículos de gran costo como autos clásicos.

Pero comparten un vínculo importante: las leyes que les permiten cobrar en general mucho más que los bancos tradicionales, que varían de estado en estado en EE.UU.

En Nueva York, los prestamistas con colateral pueden cobrar hasta 4% mensual, por un total de 48% anual. Texas permite que los prestamistas con colateral cobren 240% anual. En cambio, Texas tiene un límite anual de 18% para los préstamos comerciales de menos de US$250.000.

Cuando Benny De-Kalo, un ex banquero de Lehman Brothers, abrió iPawn en Texas el año pasado, atrajo a los clientes con tasas más bajas.

"Pensé que si podía abrir una casa de empeño en Internet y cobrar 2% o 3% mensual, sería fantástico", afirma. Ya ha prestado US$6 millones.

La tasa de interés promedio pagada por prestatarios que tienen pequeñas empresas en un préstamo bancario convencional a nivel nacional fue de 5,8% en septiembre, según la Federación Nacional de Empresas Independientes de EE.UU.

Pero los préstamos tradicionales son difíciles de conseguir para algunas empresas nuevas. Suzanne Johnson señala que junto a su esposo y sus dos hijas se vieron abrumados por los requisitos de los bancos cuando estaban por abrir tiendas "itinerantes" para vender disfraces en Colorado.

En cambio, Johnson envió un collar de rubíes y diamantes y un anillo que hace juego a Pawngo, junto con un brazalete de zafiro, un anillo de diamante amarillo y otros artículos, con los que logró obtener un préstamo de US$80.000.

Pawngo cobra en promedio 7% al mes, afirma Jim McHose, un contador que fundó la firma en 2011.

"Sí, es un costo muy alto", dice McHose. "Pero estos préstamos se solicitan para proyectos específicos, y los prestatarios a menudo ganan dinero".

La mayoría de los clientes devuelven el dinero en tres a seis meses.

Pawngo prestó unos US$10 millones, usualmente en préstamos de US$1.000 a US$5.000.

"Los grandes bancos hacen acuerdos grandes como Twitter, no con el dentista del pueblo", dijo McHose

Fuente: Wall Street Journal

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