domingo, 23 de febrero de 2014

Transporte inteligente



URUGUAY. Manuel Balparda (25) pasó el año 2011 en Nueva Zelanda en diferentes trabajos como recolectar kiwi o tareas de tambo o descargar barcos de camarones. Luego aprovechó para disfrutar el mundial de rugby como notero para el Old Christian News. Para vivir esa “tremenda” experiencia dejó la carrera de gerencia que había empezado en la Universidad ORT. Asegura que le sirvió para conocerse mejor y valorar las cosas más simples.

En 2012 regresó a Uruguay y trabajó durante meses en una multinacional hasta que a fines de ese año se encontró con un conocido de su colegio -el Christian Brothers-, Andrés Aishemberg (32). Se juntaron a conversar y Aishemberg, quien tenía otros emprendimientos (ver nota en la página siguiente), le hizo una propuesta que no pudo rechazar: liderar la plataforma Smart Cargo (www.smartcargo.com.uy) que ofrecería conectar empresas de transporte de carga terrestre con empresas que necesitan mover mercadería.

A Balparda lo entusiasmó el proyecto y estar desde el arranque. No dudó en renunciar a la multinacional: “Era una buena empresa, pero el trabajo era muy mecánico. No soy una persona para estar haciendo todo el día lo mismo frente a una computadora como un robot. No era para mí. Me gusta mucho moverme, arrancar cosas nuevas. Prefiero manejar mis tiempos y tener algo más flexible”. Balparda tenía como ejemplo de “hacer lo tuyo y tener algo propio” el caso de su padre, que luego de años de ser gerente de empresas, decidió emprender.

Fue así que se convirtió en el gerente de Smart Cargo y uno de los cinco socios de la empresa. 

Menos viajes vacíos

La idea inicial partió de un grupo de cuatro amigos universitarios. Uno de ellos tenía una empresa de transporte y vieron el potencial de aprovechar la capacidad ociosa de los camiones que viajaban vacíos por las carreteras.

En los inicios del emprendimiento, los socios se encargaron de constatar que no había ningún negocio parecido en Uruguay. “Existía aquel que publicaba que tenía su auto parado en Ciudad Vieja mientras trabajaba y lo ofrecía para alquilar en internet pero no algo como Smart Cargo. En Estados Unidos funciona así el mercado de transporte: las empresas publican sus trayectos y quienes buscan transportar las contactan”, contó Andrés Aishemberg, quien es licenciado en Administración de Empresas.

Luego de investigar cómo funcionaba en Estados Unidos, decidieron adaptarlo a la realidad uruguaya y contrataron una empresa de software para que desarrollara la plataforma. “Nos tiramos al agua a hacer algo parecido y vimos que era un negocio mucho más grande de los que pensábamos al inicio”, dijo Aishemberg con entusiasmo.

El beneficio para los transportistas es que pueden encontrar cargas e
n todo el país, y de esa manera reducen sus viajes vacíos mejorando su eficiencia, así como también generaran nuevos vínculos con empresas de carga que no tenían. 

Por su parte, los cargadores encuentran viajes retornos o camiones vacíos que coinciden con sus cargas y de esa manera bajan el costo de transportar mercadería.

Aishemberg recordó que la idea les pareció genial, pero que todos coincidieron en que otra historia era que funcionara, se gestionara bien y fuera rentable.

“Hay un trecho que recorrer en un país en el que la tecnología no está internalizada en un 100 % en las empresas y menos en el rubro transporte”, razonó Aishemberg.
Este ha sido uno de los principales desafíos del emprendimiento. Al inicio contaban con que los transportistas iban a responder a las alertas por SMS y correo electrónico de quienes buscaban cargas, sin embargo, detectaron que el trabajo manual y el contacto directo con los clientes sigue siendo fundamental para que el negocio funcione.

“En el camino nos dimos cuenta que con la tecnología no alcanzaba. Contratamos un call center que hace llamados a casi todos los clientes transportistas y hace seguimiento. Muchas veces tenemos solicitudes de cargas y las empresas de transporte no publican y tratamos de conseguirla y subirla manualmente. Es un rubro que en algunos aspectos todavía es rústico a pesar que ha crecido mucho en términos económicos. La idea es que vaya evolucionado para que en un futuro funcione solo, ahora hay que estar ahí, empujando”, dice Aishemberg.

Por su parte, Balparda destacó lo variado de las empresas que han logrado captar en poco más de un año de existencia del emprendimiento. 

“Han ingresado desde las más grandes hasta las que tienen uno o dos camiones. Lo mismo con las que cargan. La variedad es impresionante: vamos desde madera, pasando por productos de laboratorio hasta mudanzas”, señaló.

En busca del inversor

Actualmente son 300 las empresas de transporte que participan pero el objetivo es dar el salto y llegar a las mil. Es por ello que los socios de Smart Cargo están buscando un inversor que les permita consolidarse. Y esto representa un nuevo desafío.

“Hay un núcleo de gente al que le interesa invertir en este rubro, aunque no es tan fácil. No hay una capacitación en Uruguay que te enseñe cómo presentar un proyecto de estas características. No hay un conocimiento para atraer inversiones sobre todo en negocios de este tipo que de alguna manera son intangibles y tenés que buscar la manera de hacerles creer que si pones tanta cantidad de dinero va a crecer. En ese sentido es un aprendizaje y (es neceario) confiar en la idea para poder transmitirla al potencial interesado”, afirma Aishemberg.

La ganancia de Smart Cargo está en la cuota mensual fijas que las 300 empresas transportistas abonan para acceder al servicio que no depende ni del tamaño, ni de la cantidad de cargas que se realizan.

Balparda explicó que no realizan un seguimiento de cuantas cargas obtienen las empresas. “La cuota es económica, tanto así que con una sola carga que realizan, la pagan y les sobra mucho dinero. La idea es apuntar a que sean muchos que paguen poco, no importa el tamaño de la empresas, así lo hacemos accesible a todas”, explicó. 

Balparda subrayó que la idea es ser “buenos en serio” y los mejores en Uruguay, para luego poder apuntar a otros mercados.

Cómo funciona

Acceso Para acceder al sistema, las empresas se suscriben al servicio y obtienen una cuenta.

Cargadoras Las empresas que necesiten transportar mercadería o productos, podrán publicar sus cargas disponibles, que serán vistas por todos los suscriptores.

Contacto Las empresas cargadoras, podrán buscar y contactar transportes disponibles (fletes retornos, viajes vacíos o espacios ociosos) cercanas a la ubicación de sus cargas, o que coincidan con el origen y/o destino de la mercadería.

Alertas el sistema envia alertas vía mail y sms con transportes retornos o camiones vacíos que concuerden con las cargas publicadas

Fuente: elobservador.com.uy

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