miércoles, 4 de junio de 2014

Cápsulas Genealógicas. Los Haché de Santiago



REP. DOM. El apellido Haché en Santiago está representado por los descendientes de los hermanos Julián Pedro y Antonio Pedro Haché, nacidos en Gazhir, Líbano, en 1876 y 1889. El año de nacimiento de Julián se colige de una declaración de soltería que presentó el 27 de octubre de 1900 por ante el notario de Santiago Joaquín Dalmau, a quien testimonió que tenía entonces 24 años “y siete meses” de edad y que vino al país a la edad de 15 años, es decir en 1891.

Este documento es revelador de otros datos importantes. El primero es el nombre de su madre, que en este documento aparece como Codoyée Souaide. En una publicación aparecida en el periódico La Información en ocasión del centenario de la casa Haché, el 2 de octubre de 1986, se le nombra como Luz Sued, mientras que en el opúsculo “El sensacional caso Haché”, de Pedro Haché S., figura como Octille Sued. En el acta de matrimonio de Julián, marcada con el número 251, folio 69 del Libro 5 de Matrimonios de la parroquia San Felipe de Puerto Plata, aparece como Ercilia Sued.

El segundo dato resaltante es la afirmación de que desde su llegada en 1891, Julián siempre había vivido en Santiago, lo que contrasta con la tradición familiar de que había llegado al país en 1886 junto a su hermano mayor Nacif Pedro – nacido de acuerdo a la citada publicación periodística en 1868 – y que se habían establecido en Puerto Plata, tras haberse desempeñado como vendedores de prendas en Francia y Puerto Rico.

La referida declaración de soltería y una carta de autorización de su padre Pedro Nacif Haché, permitieron a Julián unirse en matrimonio en Puerto Plata con Gloria Schoewerer, hija del coronel cubano Juan A. Schoewerer, natural de Camaguey, y Juana Francisca Gilet (Guillet), el 6 de febrero de 1901. De este matrimonio nacieron seis hijos: Carmela Ana Delia, Miguel Angel, Gloria Australia, Pedro Octavio, Luz Octille y Blanca Gloria. Doña Gloria murió en Santiago en 1911.

Lo cierto es que en 1894, los Haché fundaron su establecimiento comercial “La Siriana”, con sede en Santiago y una sucursal en Puerto Plata, la que trasladaron a Santiago tras el matrimonio de Julián. Ya en Santiago, la noticia de la muerte de su padre impuso a Nacif a viajar a su tierra natal y permanecer allí por espacio de dos años. Allí casó en 1902 con Carmela José Záiter, procreando a Joseph Nacif, su único hijo, fallecido el 4 de julio de 1960. Nacif retornaría a Santiago en compañía de Faride, su única hermana, viuda y con una hija, que quedó al cuidado de su abuela, lo mismo que el pequeño Joseph Nacif.

Ya en 1910 había venido al país el más pequeño de los hermanos Haché, Antonio, pues consta que el 29 de abril de ese año fue admitido como masón en la Logia Nuevo Mundo No.5 de Santiago. Fue puesto al frente de una sucursal del negocio familiar (establecido en la actual calle Duarte de Santiago), pero su inexperiencia y su conducta condujeron a la quiebra de aquella dependencia y fue obligado a embarcarse, con la promesa de su hermano Nacif de que, en unos años, sería hecho socio de la casa. Antonio casaría en El Líbano el 8 de mayo de 1915 con la griega Katingo Samia Zogbi Fradadache, nacida en Khania, isla de Creta, el 8 de octubre de 1899, hija de Samia Zogbi, libanés y Marigot Fradadache, griega, con quien procreó a Aida, Jean Antonio, Lydia – nacidos en El Líbano – George, Margot y Antonio Pedro (Anthony) Haché Zogbi, nacidos en Santiago. Con el matrimonio, Katingo se convirtió a la religión maronita, que era la de su esposo, abandonando la greco ortodoxa.

En 1918, Julián contrajo nuevamente matrimonio con María Trinidad Núñez, residente en Las Totumas, Santiago, procreando dos hijos, Julián y María Trinidad (Trinita), esposa de Rafael Holguín y fallecida en New Jersey el 7 de febrero de 1973. Desde años antes – al menos ya en 1916 – el negocio familiar giraba bajo la razón social Nacif P. Haché & Hnos., constituyéndose para la segunda década del siglo XX en una sólida firma empresarial, que entre otras operaciones contaba el otorgamiento de préstamos con garantía hipotecaria y la compra y venta de propiedades. En este lapso, específicamente en 1920, Nacif P. Haché fue designado agente general de la “Compañía Marítima Dominicana”, para ocuparse del despacho de todos los buques de esa sociedad hacia cualquier puerto de Estados Unidos. Para 1921, la Nacif P. Haché & Hermanos tenía sucursales en Santiago – “El Gran Baratillo”, en un anexo al mercado público, frente a la calle Del Comercio – y Sánchez. En esta última ciudad, Nicolás Malek fungió como gerente a partir de ese año. Una sucursal en Puerto Plata ya existía para 1911

Fuente: Periodico Hoy

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