sábado, 16 de mayo de 2015

De barista de Starbucks a banquera personal de J.P. Morgan



Durante unos ocho años, Ivette Agosto llegaba cada mañana antes del amanecer a la sede de Park Avenue de J.P. Morgan Chase JPM -0.26% & Co. Entraba en el rascacielos por la plataforma de carga y pasaba más de dos horas preparándose para la llegada de cientos de banqueros, sabiendo que ella jugaba un papel crucial en las operaciones de la empresa: Agosto era la barista estrella de J.P. Morgan.

Agosto, de 36 años, sabía a quién le gustaba el café negro y quién pedía siempre un pan de calabaza o un mocha “triple-tall” (una bebida que ni siquiera figura en el menú) en elStarbucks SBUX +0.48% del vestíbulo de J.P. Morgan. Memorizó los nombres de sus clientes habituales, que la bautizaron “Happy Ivy” (algo así como “la feliz Ivy”) por su costumbre de saludar a sus conocidos con un “¡Feliz viernes!” al final de la semana.

La popularidad de Agosto no cayó en saco roto y ahora, en lugar de servir café descafeinado, se dedica a aconsejar a clientes sobre qué tarjeta de débito deben escoger.

Desde noviembre se desempeña como banquera personal en una sucursal minorista de Chase, a unos metros del local de Starbucks en la planta baja de entidad. En su nuevo puesto de trabajo—al que ahora entra por la puerta principal—, Agosto ofrece sus productos a los clientes, les ayuda a obtener nuevas tarjetas de débito y les explica por qué pagan ciertos cargos.

“Me estaba pellizcando”, dijo recientemente. Algunos de sus amigos en la República Dominicana, donde se crió, no entendían muy bien de qué se trataba su nuevo trabajo. Ella cuenta que les dijo: “Chase, el banco; no estoy persiguiendo a la gente” (“to chase”, en inglés, significa perseguir).

Agosto fue seleccionada por Barry Sommers, director de la banca comercial del Chase, a quien le impresionó la relación que Ivette tenía con los clientes. La observaba interactuar con ellos cada mañana alrededor de las 7:20, cuando pasaba a buscar su espresso, que ella le preparaba con distintas variedades de café.

“Era realmente impresionante ver cómo sabía” lo que tomaba cada persona, dijo Sommers. “Tengo la sensación de que ella es alguien a quien realmente se preocupa por la gente, y la gente [también] se preocupa por ella”, agregó.

Tashi Sarhan, gerente de la sucursal del Chase y jefa de Agosto, dijo que en el pasado ha contratado a otras personas provenientes de la industria de la hospitalidad como banqueros personales porque tienen una serie de habilidades de servicio al cliente. El conocimiento del producto y la presentación a los clientes se puede enseñar.

Agosto, que estudió administración de empresas en el Bronx Community College, no aspiraba a ser banquera. En 2003 comenzó a trabajar para Starbucks en el campus de la Universidad de Nueva York y en 2006 fue transferida a la sede central de J.P. Morgan, poco después de que el presidente ejecutivo del banco, James Dimon, consiguiera que Starbucks abriera un local en el segundo piso del edificio

Cuando la cadena de cafeterías abrió un segundo local en el vestíbulo de la planta baja, Agosto se trasladó allí. Ambos lugares son operados por Aramark Corp. ARMK -0.50%J.P. Morgan es el banco más grande del país por activos (US$2.580 millones) y tiene alrededor de 241.000 empleados a nivel mundial.

Agosto nació en Nueva York, se crió en Santo Domingo, República Dominicana, y más tarde se mudó otra vez a Nueva York. Vive en el centro de Manhattan con su hija de 14 años de edad y viaja en el metro al trabajo cada mañana.

Hace varios años solicitó un trabajo administrativo en J.P. Morgan, pero no consiguió el puesto. Tomó clases en una escuela técnica para profesionales médicos, pero eso tampoco funcionó. A pesar de no ser una bebedora de café, le gustaba trabajar en Starbucks. Disfrutaba de la interacción con los clientes, como esa vez que le preguntó a uno de ellos si podía añadirle un poco de edulcorante a su café en lugar de tener que hacerlo él.

“Cuando lo hago yo, le pongo un poquito más de amor”, dijo.

Agosto dijo que varios de sus clientes habituales en J.P. Morgan se hicieron amigos suyos y la animaron a perseguir otras posibilidades laborales en el edificio. No mucho después, Sommers la invitó a hablar de esas opciones. “Si aparece una oportunidad, la tomo por los cuernos”, cuenta ella que le dijo a Sommers. Varias conversaciones y unos meses más tarde, recibió una oferta de trabajo.

Otros tres baristas de Starbucks que trabajan en el edificio de J.P. Morgan le han pedido recientemente a Agosto consejos sobre cómo entrar a trabajar al banco, dice ella.

Agosto dice que gana unos US$5.000 más al año que lo que ganaba en su antiguo puesto de trabajo; el salario promedio de un banquero personal en J.P. Morgan es de US$35.000 a US$48.000, de acuerdo con Glassdoor.com.

Ella dijo que el verdadero atractivo, sin embargo, es la posibilidad de aprender más sobre el negocio bancario y tal vez desarrollar una carrera. Su uniforme no ha cambiado mucho; algunas de las prendas que llevaba debajo de su delantal de barista le quedan bien en su nuevo cargo, pero ha cambiado el verde de Starbucks por el azul marino de Chase. El uniforme del banco le gusta más.

“Quería dar una imagen profesional”, dijo. “Sin redecillas para el pelo.

Fuente: Wall Street Journal

1 comentarios:

Juan CAT dijo...

Una historia muy agradable con final feliz para una profesional que consiguió su meta. A penas leí la primera línea y me quede enganchado con todo el resto del articulo, me gusto mucho este post y estoy seguro que a muchos.

Saludos a todos desde kredito24

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